viernes, abril 06, 2007

La bandera de nuestros padres (Flags of Our Fathers)

Una de las dos partes en la que Clint Eastwood ha dividido la historia de la batalla por la isla de Iwo Jima, esta corresponde a la perspectiva desde los norteamericanos y lo que significó para estos la imagen de los soldados levantando la bandera durante la batalla.
Eastwood narra con un flashback el momento cuando estos soldados alzaron la bandera y la lucha en la batalla donde perdieron a sus amigos y enfrentaron sus más grandes temores, para ser alejados de sus compañeros y ser erigidos como héroes, sólo para levantar la moral y unos cuantos bolsillos.
Tristemente esta cinta recuerda mucho en su propuesta visual y narrativa la célebre Saving Private Ryan de Steven Spielberg, tanto en los momentos de la batalla como en los recursos narrativos que avanzan y cambian la historia.
Las actuaciones de Ryan Phillippe, Jesse Bradford y Adam Beach son creíbles pero no espectaculares, ciertamente el hilo conductor de la cinta se pierde y el guión no logra tejer bien todas las historias que por momentos se ven montadas e insuficientes, a pesar del esfuerzo por dar credibilidad a las acciones de los personajes, el guión omite razones fundamentales que hubiesen dado más coherencia a la historia.


Ciertamente ojala la segunda parte sea mejor.

En busca de la felicidad (The Pursuit of Happyness)

Sorprendente sin lugar a dudas, la actuación de Will Smith en este filme, puede ser por la dirección del italiano Gabriele Muccino, quien logra que Smith haga no solo un papel muy convincente sino probablemente el mejor de su carrera hasta ahora.

En busca de la felicidad, es una cinta tierna pero muy dramática, en la que un hombre solo, lucha por su bienestar y el de su familia. La cinta es impecable en la puesta en escena, y centra toda su fuerza en la actuación de Will Smith - cabe anotar que tal vez sólo en Alí, la cinta que cuenta la historia de Cassius Clay, Will Smith iguale la actuación que realiza en esta cinta – y en la del joven Jaden Smith, hijo de Will tanto en la película como en la vida real.
La película tiene una de esas historias donde la realidad supera la ficción, una cinta para aquellos que les agrada que cuando las cosas se ponen duras salgan bien.

Apocalypto

Después del éxito que tuvo hace 11 años con Braveheart con la cual Mel Gibson ganó 5 Oscar y la polémica mundial por su anterior cinta, The Passion of the Christ, la espera del estreno de su cuarta película como director Apocalypto, auguraba muchas críticas.

Entre las voces de sus detractores se escuchó en varias ocasiones, una queja a su ingenua visión de hacerla más vívida, más auténtica al incorporar en esta cinta al igual que en la Pasión de Cristo, el lenguaje original de la época, así que en esta cinta el lenguaje es no es otro que una versión del siglo XXI del lenguaje de los mayas y sus territorios vecinos.

Lejos de la polémica por el lenguaje, la película relata un territorio y una cultura previa a la conquista donde la ley de la fuerza prima y la lucha por sobrevivir esta dada por las condiciones en las que los hombres enfrentan sus miedos.
No es una cinta particularmente brillante, y se acerca con demasía al género de acción, cabe resaltar la puesta en escena que ilustra con facilidad la época, no es una cinta con mucha apuesta más allá del lenguaje maya.

300

Es sin lugar a dudas la historia de los 300 espartanos que lucharon la memorable batalla de Termópilas digna de una realización épica. No es menos que eso lo que presenta Zack Snyder, quien se basa en el comic 300 (1998) de Frank Miller, el escritor de Daredevil y Sin City entre otros comics, para llevar a la pantalla una historia perfecta, mucho mejor que su ópera prima una de los cientos de secuelas de La noche de Muertos Vivientes, un triste comienzo en su carrera.

Sacude Snyder el género de película épica o de batalla con esta versión de los 300 espartanos - ya había sido llevada al cine por la 20th Century Fox en 1962 - es verdaderamente impactante el manejo de la fotografía, el color, el vestuario y el sonido. La actuación de los protagonistas, en este caso
Gerard Butler en el papel del rey Leónidas es excelsa y el riesgo tomado por Snyder no fue poco en considerar a Butler para este reto ya que su más recordada aparición -que ni siquiera merece un vínculo - es el bodrio de Drácula 2000.

Así mismo el papel de la reina Gorgos interpretado por Lena Headey, actriz de televisión que en 300 hace su primer protagónico es de una calidad notable, y convence en el papel de mujer dura y leal que haría todo por su pueblo, y su rey. Se arriesga mucho Snyder con actores nuevos en su mayoría de televisión, pero logra convencer con cada uno de ellos.
La cinta atrapa al espectador de manera tal que pensaría aún conociendo la historia que los 300 ganarían. Una película no apta para aquellos adolecen de la violencia explícita pues hay que decir que ni Snyder se queda corto para plasmar la violencia del comic de Miller, ni Miller en capturar la crueldad intrínseca de la batalla.